
Para este ritual para la noche de San Juan que os traemos debeis disponer de una planta helecho macho en vuestro jardín, en un parque o en el bosque. Se trata de que esta planta magica se encuentre en la naturaleza para la realización de este ritual de magia que se practica en San Juan.
Ritual para la noche de San Juan
El ritual con la planta de helecho es una práctica mágica muy poderosa que aún se sigue realizando la noche del 23 de junio a las 00:00 horas de la noche, justo en el momento en el que empieza San Juan.
La planta helecho macho (Dryopteris filix-mas o también conocida como Dentabrón) es empleada por su rizoma (tallo subterráneo), pues el helecho no posee ni tallo ni hojas propiamente dichas. La raíz del helecho macho es dulzaino, nauseabundo y algo astringente. Se ha preconizado como el mejor expulsor de la tenia o también llamada solitaria; sin embargo, si expulsa siempre la tenia procedente de la carne de buey, falla algunas veces contra la tenia de la carne de cerdo. La preparación más usada es la tintura etérea concentrada, pero puede también emplearse en polvo, aunque sus resultados no son siempre eficaces. Para ello, se tomarán en ayunas, de una sola vez, 10 gramos de polvo de helecho macho desleído en 125 gramos de agua. Transcurrida una hora se toma un purgante. La dosis para niños es de 50 centigramos por cada año que cuente de edad.
En un tratado del siglo XVI se lee: la raíz en polvo es buena contra la solitaria, cocida en vino, abre las obstrucciones del bazo, cura la melancolía, provoca las reglas y evita la concepción.

Propiedades magicas del helecho macho
El helecho macho simboliza la humildad. Tiene abundantes aplicaciones en la Magia Negra. Destruye las pesadillas, aleja el rayo y obra contra los hechizos. De esta planta se habla en el Tratado de supersticiones (J.B Thiers):
En la verbena de San Juan, al dar las primeras campanadas de las doce, colocaremos un mantel nuevo de lienzo o cáñamo que no haya servido, debajo de una mata de helecho que ya debéis de haber elegido de antemano y bendecido en el ''Nombre del Padre, en el Nombre del Hijo y en el Nombre del Espíritu Santo, Amén'', para que el demonio no oponga obstáculos a vuestra empresa. Al empezar la operación, trazaréis un círculo mágico alrededor de la planta, colocándose dentro de él las personas que asistan a la ceremonia, el número de las cuales ha de ser uno o tres. Una vez dentro de dicho círculo, debe recitarse la letanía de los ángeles, en voz alta, para obligar al demonio a que se retire, el cual, no obstante, pretenderá asustar a los oficiantes para que no consigan su propósito, pero al escuchar la letanía de los ángeles, ipso facto, las entidades infernales se retirarán de aquel lugar. Terminada la letanía angélica se recogerá la simiente y se procederá, con toda equidad, a su reparto, procurando que no haya disputas ni se produzca el descontento, pues de no ser así, la simiente del helecho perdería gran parte de sus virtudes.
A continuación se da letanía de los ángeles, por orden jerárquico. Ascienden a 72. Luego se enumeran las propiedades del helecho macho, que son muchísimas. Algunas de ellas:
''Toda persona que tenga esta semilla, si toca con ella a otra persona con el propósito de causarle algún daño, o atacase a alguna mujer para satisfacer con ella cualquier deseo lujurioso, pecará mortalmente. La semilla tiene la virtud contra todo espíritu maligno que se haya posesionado de una persona (hombre, mujer o niño), para lo cual bastará tocarla con dicha simiente, poniendo toda la voluntad en curarla. Tocando con ella con fe inquebrantable a una persona que se halle enferma o desconsolada, sanará y hallará el consuelo necesario. Son tantas las virtudes que tiene esta semilla, que sólo la persona que la posee podría informarnos.''

Letanía de los ángeles
Señor, ten misericordia de nosotros.
Cristo, ten misericordia de nosotros.
Señor, ten misericordia de nosotros.
Cristo óyenos.
Cristo escúchanos.
Dios Padre celestial, ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten misericordia de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros.
Santísima Trinidad, un solo Dios, ten misericordia de nosotros.
Santa María, ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios, ruega por nosotros.
Reina de los Ángeles, ruega por nosotros.
San Miguel, ruega por nosotros.
San Gabriel, ruega por nosotros.
San Rafael, ruega por nosotros.
Todos los Santos Ángeles y Arcángeles, rueguen por nosotros.
Santos Ángeles Guardianes, rueguen por nosotros.
Santos Ángeles que contemplan sin cesar el rostro del Padre celestial, rueguen por nosotros.
Santos Ángeles Guardianes, que nunca se apartan de nosotros, rueguen por nosotros.
Santos Ángeles Guardianes, que están dedicados a nosotros por una celestial amistad.
Santos Ángeles Guardianes, nuestros fieles admonitores, rueguen por nosotros.
Santos Ángeles Guardianes, nuestros sabios consejeros, rueguen por nosotros.
Santos Ángeles, nuestros poderosos defensores frente a los ataques del maligno enemigo, rueguen por nosotros.
Santos Ángeles Guardianes, nuestro sostén en las tentaciones.
Santos Ángeles Guardianes, que nos ayudan en nuestros tropiezos y caídas, rueguen por nosotros.
Santos Ángeles Guardianes, que nos confortan en nuestras penas y sufrimientos, rueguen por nosotros.
Santos Ángeles Guardianes, que toman nuestras oraciones y las conducen delante del Trono de Dios, rueguen por nosotros.
Santos Ángeles, que nos inspiran y alientan a progresar en el bien, rueguen por nosotros.
Santos Ángeles Guardianes, que a despecho de nuestras faltas, nunca nos abandonan, rueguen por nosotros.
Santos Ángeles Guardianes, que se regocijan de nuestro progreso y adelanto en la perfección, rueguen por nosotros.
Santos Ángeles Guardianes, que nos miran y oran por nosotros sin cesar mientras descansamos, rueguen por nosotros.
Santos Ángeles Guardianes, que no nos abandonan en nuestra agonía y muerte, rueguen por nosotros.
Santos Ángeles Guardianes, que consuelan las Almas en el Purgatorio, rueguen por nosotros.
Santos Ángeles Guardianes, que conducen a los justos hacia el cielo, rueguen por nosotros.
Santos Ángeles Guardianes, con quienes esperamos un día alabar y contemplar eternamente a Dios, rueguen por nosotros.
Nobles Príncipes del Cielo, rueguen por nosotros.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo: perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo: escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo: ten misericordia de nosotros, Señor.
Cristo: óyenos.
Cristo: escúchanos.
Señor ten misericordia de nosotros.
Señor ten misericordia de nosotros.
(Padrenuestro)
Bendecid al Señor todos su Ángeles; vosotros los poderosos, que sois los ejecutores de sus órdenes.
Dios mandó a sus Ángeles que cuiden de ti; los cuales te guardarán en todos tus pasos.